Vacaciones online (II)

Como comentaba en mi anterior escrito, me iba de vacaciones a Italia, concretamente a Roma, y tenía la necesidad de poder conectarme desde allí a Internet. ¿Qué solución encontré?

La verdad es que casi ninguna. Me llevé el portátil, la PDA, mi móvil habitual de Yoigo y, ya que según la Web de Yoigo no tendría roaming en Italia estando en prepago, otro móvil de Vodafone con la tarifa “passport” para emergencias. Por cierto, y hablando de tarifas, vaya gracia que me ha hecho mientras estaba en Italia recibir un SMS tanto de Yoigo como de Vodafone informándome de la bajada de tarifas internacionales que, por ley, todas las operadoras móviles aplicarán a partir del 30 de agosto, cuando ya estaría de vuelta en España.

Bueno, al asunto en cuestión. Resulta que al llegar al hotel sí que tenían Internet en las habitaciones, tal como anunciaban. El problema es que en la que a mi me dieron no llegaba ni rastro de la señal WiFi, o, mejor dicho, llegaba algo pero tan débil que a efectos prácticos no servía para nada. A eso hay que añadir que el servicio de Internet nada tenía de gratis. 8 euros la hora de conexión. Vamos, casi “regalado”.

Esto complicaba la cosa ya que no podría conectarme desde el hotel. Al menos usando el servicio que ellos prestaban.

Antes de partir, por precaución, temiéndome algo similar, compré una tarjeta SIM de Telecom Italia Mobile a un italiano por eBay. La tarjeta me salió por 18 euros y tenía una promoción de TIM con 1GB de tráfico a Internet gratuito. La oferta me venía muy bien. El problema es que en Italia necesitan una copia de tu documentación para comprar una tarjeta prepago, ya que tienen que registrarla a tu nombre. Se la envié al italiano pero pasó el tiempo y el 21 de julio, día del viaje, no tenia noticias de la tarjeta, así que otra cosa sin la que poder contar. Iba quedando claro que conectarme desde Italia iba a ser complicado.

La opción del cibercafé la descarto por adelantado ya que normalmente tengo que conectarme a sitios que administro, como www.multiforos.es o bloogle.es , a mi correo o incluso, a veces, necesito administrar por ssh algún servidor. En todos esos sitios tengo que usar mi contraseña de administrador, y dada la poca seguridad que me ofrece un cibercafé en este aspecto, no los considero una opción. Nunca se sabe si alguien ha instalado algún programa espía o troyano en uno de esos ordenadores.

Entonces ¿qué quedaba? Había leído que en algunas zonas de Roma hay WiFi gratuito, como en los jardines Borguese, pero tampoco era demasiado práctico ir cargando con el portátil hasta allí.

Nada más aterrizar en Fumicino, por curiosidad, aunque pensaba que no iba a coger cobertura, encendí el móvil de Yoigo. Mi sorpresa fue que sí cogió cobertura. En unos segundos me aparecía en pantalla la intensidad de la señal y las siglas I-TIM. Probé a hacer una llamada y, ¡funcionó! En el hotel comprobé que también funcionaba Internet con mi móvil Yoigo.

La opción no era la mejor, ya que el precio en roaming es caro. 1 cent el KB, lo que quiere decir que, por ejemplo, 1MB saldría a unos 10 euros. Y 1MB lo gastas hoy en día con cualquier tontería. Un poco lejos de esa conexión ilimitada en España por 1,20 euros, pero no había otra cosa.

Al final eso es lo que usé. Eso sí, no desde el portátil, sino desde la PDA. Desde ella pude conectarme al correo, usar ssh y poco más. Era como estar bajo mínimos, pero al menos podía estar al tanto de todos mis negocios en la red.

Es curioso. Durante los días que estuve allí me di cuenta que las llamadas de voz que hacía desde el móvil me estaban saliendo gratis. Sí, no me las estaban cobrando. Ni llegaba el SMS flash con la actualización del saldo al colgar, como sucede aquí en España, ni al solicitar expresamente éste veía disminución alguna. Hasta hoy. Las conexiones a Internet sí que las cobraron todas. Religiosamente. Con SMS flash incluido al finalizarlas. Me imagino que estarían haciendo pruebas con el roaming ya que oficialmente apareció como disponible en la Web de Yoigo a principios de agosto. De ahí ese desbarajuste.

Como epílogo cabe decir que a la vuelta a España me puse en contacto con el vendedor de eBay al que compré la SIM de TIM. Por lo visto dice que intentó llamarme al hotel y no pudo localizarme. ¿Como iba a localizarme si nos pasábamos el santo día fuera? Al final me ha dicho que si quiero me la manda a España para que la use en mi próximo viaje. Justo lo que tenía que haber hecho hace más de un mes.

Ya veremos que le digo.

0 Responses to “Vacaciones online (II)”


  • No Comments

Leave a Reply