Son cosas que pasan, ya lo sé, pero lo que me resulta difícil de concebir es que pasen en una España que presume de europea y en una Andalucía cuyos gobernantes gastan millones, nuestros millones, en campañas institucionales para hacernos creer a los ciudadanos que, poco menos, estamos a la cabeza de occidente.

Seguramente esta persona nunca haya visto uno de esos anuncios con los que Manuel Cháves vende una Andalucía que solo existe en su imaginación.
Y es en esta España del talante de Zapatero, en esta Andalucía imparable de Chaves, en esta Sevilla, ciudad de las personas, de Monteseirín, donde pasa esto. Donde las principales calles y avenidas se convierten en lugares de siesta improvisados, donde los parques públicos son el hogar de los que no tienen hogar, donde los cajeros automáticos de los bancos se convierten cada noche en dormitorios para aquellos que no tienen una cama propia.
Lo peor es que llegan las elecciones y los ciudadanos, que se creen todos los cuentos que les cuentan, sobre todo si es por la tele, vuelven a votar a los mismos que tapan esta realidad con debates y leyes sobre asuntos que no importan a casi nadie.
Hay algo que no encaja en esta España moderna…
… y tmp funciona nada fuera de españa, en este mundo tan moderno… :_ Y esq pq existe la ONU? Pq nos enseñan los derechos universles del hombre si se vulneran cada dia… en todas las regiones, en cada pais, en cada rincón del mundo y para el colmo muchos de los paises, q a mi pesar dicen respetar los derechos humanos, se los suelen pasar por el forro, desde la constitucio y leyes, desde las autoridades, multinacionales, megacorporaciones, desde medios de comunicación, etc… Viva la hipocresia!! Haveces me vienen ganas de mandarlo todo a la $@#! &%$#@$, hecharme al suelo junto al hombre de la foto, pare ver como lentamente el mundo, se va al traste.
Posiblemente tengas razón en mucho de lo que dices, pero me parece que en una sociedad que nos venden como avanzada, no se puede permitir que las calles estén llenas de gente tumbadas junto auna botella de cerveza vacía, o que los cajeros automáticos de los bancos en las principales calles sean de noche dormitorios de los sin hogar.
Por dos razones: la primera es que las autoridades deberían impedir este “espectáculo público” que es muy poco edificante, y la segunda, que esas mismas autoridades, con el dinero que manejan de los impuestos que nos cobran, deberían disponer de albergues y servicios sociales de acogida y ayuda para estas personas, que en muchísimos casos son enfermos mentales abandonados a su suerte.
El que, al menos en Sevilla, eso no se haga, debería hacer sonrojar a nuestro querido alcalde que no para de empapelar la ciudad con panfletos vendiéndonos a los sevillanos la moto de sus megalomanías con las que solo derrocha del dinero de los ciudadanos.