y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

Un año más es Navidad. Una festividad que simboliza el nacimiento del niño Dios, el nacimiento de la Luz.
Aunque este día se ha convertido ya en una fiesta universal, no es el momento de acudir a los centros comerciales y tiendas. Eso es para el día de Reyes. Hoy al mejor lugar que podemos acudir es a lo más profundo de nuestro corazón para reflexionar sobre Dios, o al menos, para los no creyentes, el concepto interno de Dios o la fuerza creadora que cada uno de nosotros tiene.
Es una oportunidad, simplemente, de ser buenos, de limpiar los corazones como decía anoche el Cardenal Amigo Vallejo en su homilía. Y si es posible, extendamos esta acción a todos los días de nuestra vida, no solo a este. Con algo tan simple, estaremos más cerca de Dios.
¡Feliz Navidad!


Comentarios recientes